Este artículo original de 2014 ha sido revisado en 2026 en base a las nuevas guías de lactancia.
Cuando tienes un bebé surgen muchas decisiones relacionadas con su alimentación. Aunque la lactancia materna es la opción recomendada siempre que sea posible, existen circunstancias en las que puede ser necesario o deseable combinarla con leche de fórmula.
La lactancia mixta consiste precisamente en combinar la lactancia materna con fórmula infantil. Puede utilizarse de manera temporal o mantenerse durante más tiempo, dependiendo de las necesidades del bebé y de las circunstancias de cada familia.
Si tienes dificultades con la lactancia o dudas sobre si tu bebé está recibiendo suficiente alimento, consulta con tu matrona, pediatra o profesional especializado en lactancia antes de introducir cambios importantes.
Y recuerda que la alimentación de la madre también es importante durante esta etapa. Nuestros nutricionistas pueden diseñar tu dieta personalizada para la lactancia y ayudarte a cubrir tus necesidades nutricionales.
¿Qué es la lactancia mixta?
Hablamos de lactancia mixta cuando el bebé recibe tanto leche materna como fórmula infantil. Es una situación bastante habitual y puede establecerse por diferentes motivos.
En algunos casos se introduce porque existe una dificultad temporal con la lactancia materna; en otros, porque la madre vuelve al trabajo, necesita compartir algunas tomas con otra persona o simplemente porque esta opción se adapta mejor a las circunstancias familiares.
La percepción de una producción insuficiente de leche es también uno de los motivos que puede llevar a introducir fórmula. Sin embargo, esta percepción no siempre significa que exista realmente una baja producción, por lo que conviene valorar previamente la lactancia y el crecimiento del bebé con un profesional.
¿Cuándo puede ser necesaria la lactancia mixta?
Existen diferentes situaciones en las que puede plantearse complementar la lactancia materna con fórmula:
- Dificultades para establecer o mantener la lactancia materna.
- Necesidad de suplementación indicada por el pediatra.
- Problemas de ganancia de peso que requieren valoración profesional.
- Separación temporal entre la madre y el bebé.
- Incorporación de la madre al trabajo.
- Determinadas situaciones médicas de la madre o del bebé.
- Decisión familiar de combinar ambos tipos de alimentación.
La necesidad de suplementar debe valorarse de manera individual, especialmente durante las primeras semanas de vida.
Lactancia materna y composición de la leche
La leche materna cambia su composición durante las distintas etapas de la lactancia y aporta nutrientes y numerosos componentes bioactivos e inmunológicos.
Durante los primeros días se produce el calostro, una leche especialmente rica en proteínas y componentes inmunológicos como la inmunoglobulina A (IgA). Posteriormente aparece la leche de transición y, finalmente, la denominada leche madura.
Además, la composición de la leche puede variar a lo largo del día y durante una misma toma, especialmente en su contenido en grasa.
La leche materna aporta proteínas, hidratos de carbono —principalmente lactosa—, grasas, vitaminas, minerales y oligosacáridos que contribuyen, entre otras funciones, al desarrollo de la microbiota intestinal del bebé.
Cómo combinar pecho y biberón en la lactancia mixta
No existe una única forma de organizar la lactancia mixta. La estrategia dependerá de la edad del bebé, de la producción de leche materna y del motivo por el que se haya introducido la fórmula.
Cuando se desea mantener la producción de leche, suele ser conveniente ofrecer el pecho con frecuencia. La producción se regula en buena medida por la estimulación y extracción de leche, por lo que sustituir muchas tomas de pecho por biberones puede reducir progresivamente la producción.
Dependiendo de cada caso, pueden utilizarse diferentes estrategias:
- Ofrecer primero el pecho y complementar después si es necesario.
- Alternar algunas tomas de pecho con otras de fórmula.
- Utilizar leche materna extraída en algunas tomas.
- Combinar extracción, lactancia directa y fórmula cuando las circunstancias lo requieran.
Si el objetivo es conservar o aumentar la lactancia materna, es recomendable contar con asesoramiento profesional para adaptar la estrategia y evitar una reducción involuntaria de la producción.
¿Cuánto tiempo debe durar una toma de pecho?
No existe una duración exacta que sea adecuada para todos los bebés. Algunos realizan tomas eficaces en pocos minutos y otros necesitan más tiempo.
Por ello, no es necesario limitar de forma sistemática las tomas a un número concreto de minutos. Es más útil observar si existe una succión eficaz, deglución, adecuada ganancia de peso y suficientes pañales mojados.
Durante las primeras semanas, la valoración de la técnica de lactancia puede ser especialmente útil si aparecen dolor, grietas, dificultades de agarre o dudas sobre la cantidad de leche que recibe el bebé.
Qué fórmula utilizar en la lactancia mixta
Cuando es necesario complementar la leche materna, deben utilizarse fórmulas infantiles específicamente diseñadas para lactantes y adecuadas a su edad y situación clínica.
Las fórmulas infantiles están reguladas en cuanto a su composición nutricional y deben prepararse siguiendo cuidadosamente las instrucciones del fabricante y las recomendaciones sanitarias.
Existen además fórmulas específicas para determinadas situaciones clínicas, pero deben utilizarse cuando estén indicadas por el pediatra.
Las bebidas vegetales convencionales de avena, arroz, almendra, soja u otros vegetales no deben utilizarse como sustituto de la leche materna o de una fórmula infantil durante el primer año de vida.
Fórmulas especiales
Algunos bebés pueden necesitar fórmulas adaptadas a circunstancias concretas, como determinadas alergias, trastornos metabólicos u otros problemas digestivos.
Por ejemplo, ante una sospecha de alergia a las proteínas de la leche de vaca no es recomendable cambiar de fórmula por iniciativa propia. El pediatra determinará qué alternativa es adecuada según los síntomas y el diagnóstico.
Cómo preparar correctamente un biberón
La preparación y conservación de la fórmula infantil debe realizarse cuidadosamente para reducir el riesgo de contaminación y asegurar que la concentración sea la adecuada.
- Lávate bien las manos antes de preparar el biberón.
- Mantén limpios los utensilios utilizados para alimentar al bebé.
- Respeta exactamente la proporción de agua y fórmula indicada por el fabricante.
- No añadas más polvo para hacer el biberón más nutritivo ni más agua para diluirlo.
- Prepara y conserva la fórmula siguiendo las recomendaciones sanitarias y las instrucciones específicas del producto.
- Desecha los restos de leche que hayan quedado en el biberón después de una toma.
Cómo mantener la producción de leche con lactancia mixta
Si quieres mantener la lactancia materna mientras utilizas fórmula, es importante recordar que la producción de leche responde a la estimulación del pecho.
Cuantas más tomas de pecho se sustituyan sin extracción, menor será normalmente el estímulo para producir leche.
Para favorecer el mantenimiento de la lactancia puede ser útil:
- Ofrecer el pecho con frecuencia.
- Revisar que el agarre y la posición sean adecuados.
- Evitar establecer horarios excesivamente rígidos.
- Realizar extracción de leche cuando se sustituye una toma si se desea conservar la producción.
- Buscar asesoramiento si existe dolor o una disminución importante de la producción.
¿Cómo saber si el bebé está comiendo suficiente?
Una preocupación habitual durante la lactancia mixta es saber cuánto está comiendo realmente el bebé.
Más que fijarse únicamente en la duración de las tomas, deben valorarse diferentes indicadores, como la evolución del peso y el crecimiento, la eficacia de la succión, el estado general del bebé y el número de pañales mojados.
El seguimiento pediátrico permite comprobar que el crecimiento es adecuado y decidir si la suplementación sigue siendo necesaria o necesita algún ajuste.
Lactancia mixta a partir de los 6 meses
Alrededor de los seis meses comienza la alimentación complementaria, pero la introducción de alimentos sólidos no significa necesariamente que haya que abandonar la lactancia.
La leche materna o la fórmula infantil continúan teniendo un papel importante en la alimentación del bebé mientras se incorporan progresivamente otros alimentos.
El tipo de fórmula y la necesidad de realizar cambios deben valorarse según la edad del niño, su alimentación y las recomendaciones de su pediatra.
Alimentación de la madre durante la lactancia
Durante la lactancia es recomendable mantener una alimentación variada y equilibrada que permita cubrir las necesidades de energía, proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
No es necesario realizar dietas restrictivas de manera preventiva salvo que exista una indicación clínica concreta.
Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guía sobre alimentación y dieta durante la lactancia materna.
Lactancia mixta sin culpa
La forma de alimentar a un bebé puede estar condicionada por muchos factores médicos, laborales, familiares y personales. Si la lactancia materna exclusiva no es posible o decides combinarla con fórmula, es importante contar con información fiable y apoyo profesional.
Si quieres mantener parte de la lactancia materna, una matrona, pediatra o profesional especializado en lactancia puede ayudarte a encontrar la estrategia que mejor se adapte a vuestra situación.
Ante cualquier duda sobre medicamentos compatibles con la lactancia también puedes consultar e-lactancia.org.
Referencias
Monge-Montero C, van der Merwe LF, Papadimitropoulou K, Agostoni C, Vitaglione P. Acceso al estudio. Nutrition Reviews. 2020.
Meltzer H, Brandtzæg P, Knutsen H, et al. Acceso al estudio. 2013.
Shah J. Acceso al estudio. Academic Journal of Pediatrics & Neonatology. 2019.
Puedes seguirnos en nuestras RRSS, Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram o nuestro Canal de Youtube para seguir todos nuestros consejos.

«La duración de la toma no debe ser superior a veinte minutos, utilizando los dos pechos, ya que todos los requerimientos nutricionales se completan en este periodo, prolongarlo más puede favorecer las grietas en el pezón.» No estoy para nada de acuerdo con éstas frases.
El pecho no es solo para requerimientos nutricionales. Es seguridad, cariño, calor, contacto… Y además alimento. No nos olvidemos de ésto. Actualizate! El pecho es a demanda! Sin mirar al reloj, el tiempo que el bebé demande, frecuencia, duración…
Y las grietas se deben a un mal agarre del bebe al pezón y corrigiendo postura o agarre deberían desaparecer poco a poco.
Por favor, frases como éstas pueden hacer mucho daño a la lactancia materna, y a la relación madre-bebe, cuidado con lo que se dice.
Hola Itziar, tengo tres hijos y los tres han mamado a demanda y hasta el año. Soy defensora de la lactancia materna, pero es conveniente fijar un límite razonable de tiempo, para que el niño no utilice el pecho como chupete, por lo demás totalmente de acuerdo contigo.
Es que no es coherente lo que dices. No entiendo cómo estando a favor de darles a demanda acto sequido digas que es conveniente fijar un limite razonable de tiempo (Y mucho menos si razonable es 20 minutos). Supongo que no estas entendiendo bien el concepto de a demanda. Como el pediatra que dice a demanda cada 3 horas. Pues eso no es a demanda.
Si tú decides que tenerles «mucho» tiempo en el pecho se te hace muy pesado o no puedes, es totalmente aceptable. Pero no hay ningún estudio que conozca que diga que hay que regular el tiempo de la toma.
Y el comentario de utilizar el pecho como chupete? Es como decir que utilizo a mi marido como consolador. (Perdona por utilizar esta comparación, pero no se me ha ocurrido otro, es para que entiendas el concepto). No será alreves?